El último día de segundo ciclo fue distinto. Nos adentramos en busca del tesoro de pirata escondido en las tenebrosas aguas del patio de Montemolín. De isla en isla evitando cocodrilos y tormentas para enfrentarse a los más curiosos enigmas. Hasta aquí… un juego de lo más divertido. Después, la aventura continuó.

Cada alumno recibió un mapa pirata donde encontró el misterioso mensaje que les lleva a la búsqueda del tesoro estival. En la carta los tutores hicieron recomendaciones sobre el tipo de actividades que tenían que trabajar, explicaron la dinámica de la tarea de verano y en los casos necesarios, recomendaron material adicional.

Con este cambio se pretende fomentar la autonomía, la responsabilidad y la creatividad de los alumnos, así como impulsar las nuevas metodologías. La tarea consiste en un paisaje de aprendizaje, un diseño didáctico que permite personalizar y atender a los diferentes perfiles que encontramos en el aula. Está basado en la teoría de las inteligencias múltiples y los procesos cognitivos de la taxonomía de Bloom: partir de lo conocido, para comprender lo nuevo, saberlo aplicar, analizar y valorar, y al final del proceso, ponerlo en práctica para crear algo nuevo y consolidar así el aprendizaje.

Muchos ya habían practicado las “paletas”, y podemos entenderlo como tal: una “paleta de paletas”. Este paisaje se encuentra contextualizado en la “búsqueda del Tesoro”. Los piratas deben recorrer las distintas islas para al final del mapa encontrar su recompensa. Cada isla está llena de distintas pruebas y al final de ellas, el tesoro: Alegría, diversión, ilusión y… ¡Un verano de aventura!

Justo aquí os dejamos el juego para que podáis descubrirlo con vuestros propios ojos.