La pasada semana, durante el puente de San Jorge, días 20, 21, 22 y 23 de abril se celebró la XXXII edición de uno de los torneos de fútbol sala más conocidos y con más renombre de la ciudad; el torneo San Jorge de nuestro colegio. Tres días llenos de emoción, nervios, diversión y sobre todo, un ambiente espectacular a fútbol sala.

Todo salió a pedir de boca; el tiempo finalmente respetó, los participantes disfrutaron jugando sus partidos y viendo el de los demás equipos, y cada uno de ellos se llevó una gran cantidad de recuerdos para su historia personal.

El viernes por la tarde, con el primer aluvión de semifinales donde hubo varios encuentros de infarto que llegaron abiertos hasta los últimos minutos, nos invitaba a disfrutar de cada momento del Torneo.

El sábado por la mañana no había encuentros del torneo, pero sí jornada liguera, y algunos de nuestros equipos tuvieron que desplazarse a pueblos bastante alejados. Aún así no se les notó a la hora de jugar sus respectivos partidos del torneo. Las ganas por dar buena imagen en nuestra casa son enormes. Por la tarde vuelta a la carga. Las semifinales de todas las categorías que quedaban por jugar, los partidos de exhibición de los más mayores, el mini torneo de nuestra cantera del multideporte… un no parar.

Y por fin llegaba el domingo. El día grande. Por la mañana casi todos los encuentros eran los tercer y cuarto puestos, junto con las semifinales de los dos grupos de preiniciación. Por la tarde las finales. Nervios a flor de piel, el patio a rebosar, flashes de cámaras, gritos de ánimo, goles, ocasiones… una pasada. Mientras tanto, los juegos durante la mañana para todos aquellos que lo desean y la paella que tanto nos gusta.

El broche de oro fue la esperada entrega de trofeos, medallas, fotos y regalos para todos.  Lo de menos los resultados. Si alguno le interesa que pinche aquí y los verá. Terminamos sin un ápice de energía tras el largo y duro trabajo realizado, pero muy satisfechos con lo conseguido. No podemos olvidar el agradecimiento a todas las familias, entrenadores, delegados y a todos nuestros jugadores, tanto del colegio como de fuera del mismo, que hacen posible, año tras año, esta gran fiesta del fútbol sala. ¡Hasta el año que viene y que el balón siga rodando!