El pasado martes 10 de diciembre, el Grupo de Debate del colegio La Salle Montemolín pudimos disputar de nuestro primer debate fuera del centro.
Llevábamos alrededor de un año aprendiendo sobre esta disciplina y preparando debates entre nosotros para practicar y mejorar; hemos trabajado realmente duro para que llegara este momento.
Nos propusieron participar en un torneo de debates entre los colegios de La Salle a nivel nacional y decidimos tomar parte en él. Era algo a lo que no estábamos muy acostumbrados, pero nos llamó la atención.
Empezamos por lo básico: tiempos, formas, expresiones, estructuras, reglas, etc., y vimos muchos vídeos de torneos de debates académicos que es la modalidad de debate que estamos aprendiendo, ya que nos mostraban la realidad a la que en un futuro nos tendríamos que enfrentar: un encuentro donde argumentaríamos con otro equipo sobre un tema concreto siguiendo un estilo formal.
Durante este tiempo hemos aprendido a investigar, y hemos mejorado nuestras habilidades lingüísticas, las construcciones gramaticales, la elaboración de argumentos, el análisis de evidencias, la organización y síntesis de información, la persuasión, la elección de términos y vocablos y la citación de fuentes. Hemos estado ejercitando todas estas habilidades, oralmente, a través de mucha práctica.

Y por fin, y tras un año de trabajo y preparación, llegó nuestro primer debate. Hemos argumentado con unos alumnos de la E.S.O. del colegio La Salle Gran Vía, y el tema era la inclusión o no de robots en el ámbito escolar. Cuando supimos que para nuestro equipo contrario iba a ser también su primer debate, sentimos un gran alivio porque así ambos estaríamos con los típicos nervios propios de los debutantes.
El desarrollo del debate no fue tan difícil como nos parecía que iba a ser; quizá porque lo llevábamos todo muy preparado y ensayado muchas veces. Claro que a los dos equipos los nervios nos jugaron alguna que otra mala pasada pero supimos seguir adelante, resolviendo las pequeñas dificultades que surgían porque en todo momento estuvimos trabajando como equipo muy compenetrado que somos. Estamos seguros de que el debate podría haber salido mejor (también peor), pero con lo que nos quedamos de la experiencia es con todo lo que aprendimos ese día. Salimos muy contentos y orgullosos de nosotros mismos, ya que todo nuestro trabajo se vio reflejado aquella tarde.
Además, también estamos muy satisfechos de habernos apuntado a esta actividad, ya que podemos aplicar día a día todo lo que aprendemos. El debate nos ayuda a mejorar nuestra habilidad para hablar en público, nos exige saber movernos por el escenario que tenemos a nuestro alrededor con soltura y a hablar de forma calmada. También nos ayuda a abrir nuestra mente y a ver puntos de vista diferentes y perspectivas variadas en diversos temas que tratamos porque muchas veces debemos defender posturas que personalmente no apoyaríamos si tuviésemos que dar nuestra opinión. Además, nos ayuda a justificar nuestras opiniones aportando evidencias, con lo que aprendemos a buscar información en diversas fuentes y posteriormente gestionarla.
Otra de las ventajas que le encontramos a debatir es que nos ayuda a desarrollar nuestro pensamiento crítico y nos proporciona la habilidad de hablar sobre diversos temas de manera objetiva. Quizá uno de los aspectos más importantes es que nos aporta muchos conocimientos, ya que tenemos que informarnos sobre temas muy variados y conocerlos profundamente para poder hablar apropiadamente sobre ellos.
Todo el grupo que participamos en la actividad coincidimos en que el debate es algo que nos está ayudando no solo en el ámbito académico; estamos ganando seguridad personal y disfrutamos mucho mientras preparamos las argumentaciones.

Sabemos que hasta ahora no ha sido una actividad muy común en los centros educativos, pero por lo que nos hemos informado, cada día está tomando más auge y nos alegramos de ello. Se está introduciendo en los programas educativos la asignatura de Oratoria que es fundamentalmente el arte de hablar correctamente.

Ya estamos deseando que llegue el siguiente debate; queremos dar lo mejor de nosotros mismos y mejorar poco a poco aprendiendo de cada victoria y de cada derrota. Porque lo importante del debate no es ser el vencedor o el vencido, sino todo lo que aprendemos a base de nuestro propio trabajo.

Familia, amigos y profesores nos dicen que somos más claros en nuestra forma de expresarnos porque comunicamos de manera más precisa nuestras ideas y eso nos anima muchísimo a continuar debatiendo. Si deseáis hablar de forma convincente, la práctica del debate os va a ayudar a conseguirlo. Además, no solo vais a ser más organizados, lógicos, analíticos y con capacidad para convencer, sino que también aprenderéis a reaccionar rápido a las nuevas ideas que puedan surgir. Consideramos que el debate es el mejor medio para que personas que mantienen posturas diferentes discutan temas controvertidos sin llegar al insulto, o la descalificación porque supone tolerancia a puntos de vista diferentes y un riguroso autoexamen.
Os animamos sinceramente a que probéis esta interesantísima actividad, dado los múltiples beneficios que aporta.

Beatriz Moreno 4º ESO C