
POESÍA SOIS VOS (1)
- Fecha 19 octubre, 2026
La Liga de la Justicia Poética ha inaugurado su aventura de esta décima edición escolar rodeándose de unos artistas tan singulares como ingeniosos: Sirio (Perro
adoptado y protagonista de la historia), Alexandra Moro (ilustradora) y Juan José Araiz (autor). Ellos, junto a veinte caninos más, son los responsables de 21 perros
que conocí en el parque y uno que adopté, una deliciosa colección de lirismo dedicado a los cánidos del Parque de la Granja. Desde la primera página hasta la última el libro está impregnado delicadamente de resonancias literarias, musicales, mitológicas y pictóricas. No hay que escarbar mucho para encontrar el tesoro que subyace tras el escaparate naif de sus textos e imágenes: la ternura de Platero, la libertad corsaria de Espronceda, la declaración de amor de Romeo o la invitación A la vida retirada de la Oda de Fray Luis de León. El romance despechado de los amantes de Lorca es un perro hecho de noche (como las páginas que lo mecen) en cuyo pecho resalta la blancura de la leche de las Nanas de Hernández.
También reconocemos el soneto satírico de Quevedo mudado en hipérbole para una “Bola de pelo”. Todos ellos hilvanados armónicamente con acordes deseosos
de ser la chica Almodóvar de Sabina y el zumbido de aleteo del moscardón de Korsakov convertido en caótico coro de ladridos en un trío de tormentas. También
hemos jugado a intentar deducir la elección de los colores e imágenes que acompañan y ensalzan a cada uno de estos retratos perrunos: la hierba aportando su verdor, el naranja, el ocaso, el amarillo, el otoño y la rapidez de una centella, el granate para el más reservado vino… Espirales, líneas tangentes, poses marciales, collares isabelinos, revolución de pentagramas, fregonas animadas y una mapa con los itinerarios de los paseos, completan las preciosas imágenes que desfilan junto a hipérbatos, metáforas, anáforas, paranomasias e hipérboles.
Pero, de igual modo que los grandes poetas han servido para inspirar las descripciones, Goya, Sorolla, el pop art del glam o los carteles cinematográficos abanderan el estandarte para estos más que dignos manifestantes. Nos hemos adelantado a descubrir tópicos como carpe diem, memento mori o tempus fugit entre haikus, elegías,
tantanes, sonetos y coplas. En este tributo al mejor amigo del hombre, los chuchillos han sido elevados para convivir con héroes como Aníbal, Aquiles y Héctor, dioses como Cupido o monstruos como el can Cerbero.
Hemos aprendido que Sirio, aparte de ser la estrella que más brilla y el perro de Aleixandre, es un amigo fiel, humilde y cariñoso. Nos ha conmovido desnudar la historia de amor entre él y Juanjo, desde su adopción en blanco y negro a las policromadas conversaciones diarias expresadas a través del arte de la mirada. Hemos viajado de
las sillas de la Biblioteca a los bancos de La Granja, pero en ambos casos compartiendo, aprendiendo y disfrutando del arte, de la naturaleza y del civismo(2) en los que pueden convertirse los paseos con estos nobles animales.
(1) Se ha elegido el verso de la “Rima XXI” de Bécquer adaptándolo al voseo chileno, en homenaje a la obra de Neruda Veinte poemas de amor y una canción desesperada cuyo título da pie al del libro trabajado en la actividad, y que en este caso se dirige a la generosidad de Sirio, Juanjo y Álex por regalarnos su mañana.
(2) Nos ha estremecido el relato de “El perro sin nombre”, en el que se narra el sino de muchos perros que tras una ilusionante compra terminan en el abandono: toda una lección sin tapujos de lo que significan la ética y el compromiso cuando se decide adquirir un animal. Parafraseando a los artistas: “Adopta, no compres”.
