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¡ÚLTIMAS PLAZAS: TODO INCLUIDO!

PRÓXIMA SALIDA: travesía cultural por el espacio y el tiempo.
FECHA: 25 y 27 de febrero
MAYORISTA: Departamento de Música del Colegio La Salle Montemolín en
colaboración con el Conservatorio Municipal Elemental y Profesional de Danza
y la Escuela Municipal de Música Moderna.
REQUISITOS: ADMINISTRACIÓN DE DOSIS DE VACUNA PARA PREVENIR
EL SÍNDROME DE STHENDAL (1) (se recomienda reforzar la dosis cada poco
tiempo para lograr una completa inmunización).

(1 )Trastorno psicosomático intenso causado por la exposición a una gran cantidad de belleza artística, cultural y paisajística.

El alumnado de 3º de Secundaria ha tenido el placer de asistir a dos citas con la cultura en la que ha sido bautizada ya por muchos como la tercera catedral de Zaragoza, la sala Mozart del Auditorio Princesa Leonor. En ambos casos los espectáculos supusieron un viaje. Los preparativos del primero los habíamos realizado ya en el colegio, lo que nos permitió disfrutar al máximo de cada una de nuestras escalas. Con el objetivo de buscar “la Danza Perdida”, iniciamos un recorrido que nos trasladaría con la delicadeza, elegancia y colorido de vestuarios, maquillaje, música y movimiento desde el Ballet de la Nuit, pasando por la Ilustración o el Modernismo, hasta llegar a la Danza Contemporánea. Las múltiples paradas no supusieron cansancio ni siquiera para los viajeros más inquietos. Todos nos vimos sucumbidos por la belleza de Tchaikovsky en los livianos movimientos de las plumas de sus doncellas hechizadas, por los acordes de Delibes en el engaño de su muñeca Coppelia o por los sonidos de Gershwin en los populares musicales. Además, contábamos con una brújula que nos guiaría durante toda nuestra ruta proyectando pertinentemente en un audiovisual el contexto en el que se encuadraba la coreografía que contemplábamos sobre el escenario. Al final todos nos unimos al latido de un corazón en blanco y negro donde precisión, expresividad, talento y simetría hicieron que deseáramos saltar al tablado para compartir el conocido Don’t stop me now de Queen con todos los bailarines. Y realmente es que no queríamos que ese fuese el fin del trayecto…

El viernes tocaba un itinerario muy diferente. Obedecimos al silbato del jefe de estación al ritmo del Call Me de Blondie para subimos al Delorean que nos conduciría con pilotos de primera como Ella Fitgerald, Elvis Presley o Aretha Franklin. Nos agarramos a las curvas con la fuerza de Tina Turner y su Proud Mary en Nueva Orleans, coreamos como la rasgada garganta de los ACDC en Australia y en México nos emocionamos con una versión de la Llorona al estilo de DePedro y Fuel Fandango. Algunos demostraron su suerte por repetir lugares ya conocidos (de la mano de sus padres) y volvieron a entonar el melancólico Creep de Radiohead o el mestizaje de rock, reggae y tango de la desafortunada Roxanne de Police. Argentina y Corea-Nueva Zelanda- Hawái fueron los últimos destinos con los ritmos de Naty Peluso y Rosé y Bruno Mars.

En ambos casos nuestros conductores demostraron ser artistas jóvenes disciplinados, rebosantes de ilusión a la par que de sacrificio, esfuerzo y constancia. Durante los sesenta-setenta y cinco minutos que estuvimos sentados en las confortables butacas de nuestra nave, no sólo disfrutamos del paseo musical, sino que pudimos evadirnos de nuestras preocupaciones escolares y volar a esos espacios solo reservados por las artes. ¿Quién sabe si esa dosis de vacunación no causará como efecto secundario en alguno de nuestros estudiantes la decisión de iniciarse formalmente en el mundo de la Música o de la Danza?